Comorbilidad y estabilidad emocional
Es frecuente que la dependencia se entrelacen con trastornos mentales graves. Un paciente puede estar cursando con esquizofrenia o presentar un trastorno delirante que se agrava con el uso de sustancias. En otros casos, la alternancia entre la manía y los episodios depresivos del trastorno bipolar impulsa la búsqueda de alivio en el consumo. Por ello, el tratamiento debe abordar simultáneamente la psicosis o cualquier rasgo de trastorno límite de la personalidad para evitar recaídas. Entender si existe una depresión resistente es vital para ajustar la farmacología adecuada en cada caso.