De la esquizofrenia al trastorno delirante
Dentro del diagnóstico clínico, es vital diferenciar si la psicosis es parte de una esquizofrenia establecida o si se trata de un trastorno delirante, donde las ideas fijas no presentan la desorganización conductual típica de otros cuadros. Asimismo, evaluamos si los síntomas surgen en el contexto de un trastorno bipolar durante un episodio de manía, o si son manifestaciones de trastornos del estado de ánimo severos. En Mérida, el proceso diagnóstico incluye descartar que el brote sea consecuencia de dependencia o del consumo de sustancias que alteran la química cerebral de manera transitoria.